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Supongamos como antesala, que un padre de familia, en vida, tiene cuatro hijos, y que poco a poco, le ha estado donando sus bienes a uno solo de sus hijos; por lo cual, el legislador buscando la equidad, entre todas las partes, buscó la manera, para que aquellos hijos a los que nunca había donado nada, al momento de su muerte, también se beneficien de esos bienes, que repetimos, en vida le donó el padre a uno solo de sus hijos. Para lo cual crea la figura de la COLACIÓN.

Art. 1.083 C.C. “El hijo o descendiente que entre en la sucesión, aunque sea a beneficio de inventario, junto con sus hermanos y hermanas, o los descendientes de unos y otras, deberá traer a colación todo cuanto haya recibido del de cujus por donación, directa o indirectamente, excepto que el donante haya dispuesto otra cosa”.

¿Quiénes pueden solicitar la colación?

Como establece el encabezado del Art. 1.083 C.C. Sólo la pueden solicitarla los hijos o descendientes (que entren en la sucesión); es decir que todos los demás herederos o legatarios no tienen posibilidad de solicitarla. Que un heredero entre a la sucesión significa, que cualquiera de los llamados ha heredar que haya aceptado la herencia, está obligado a devolver los bienes que le haya donado su causante a la masa hereditaria; pero, obsérvese, que al final del artículo, éste nos da una especie de excepción “Excepto el caso en que el donante haya dispuesto otra cosa”; pero a está excepción tenemos, por otra parte, que hacerle una excepción también, y, es que esa figura que utiliza el donante (causante) no puede ir en contra de la legítima. Si volvemos al ejemplo inicial, donde el padre que tenía cuatro hijos y contaba entre sus bienes con cuatro apartamentos del mismo valor y en vida donó (legalmente) a uno de éstos tres de los inmuebles, colocando en los respectivos documentos de donación la coletilla “por esta donación, mi hijo no estará obligado a hacer la colación correspondiente al momento de mi muerte”; pero, fijémonos, que el de cujus tan solo tenía cuatro inmuebles, que representaban todos sus bienes, y donando tres de éstos, estará violando con ello el principio de la legítima.

Caso contrario ocurriría si sólo hubiere donado dos de los apartamentos y en dicha donación se hubiere de igual forma colocado la excepción del final del artículo 1.083 C.C. por que de no haberlo hecho tiene que devolverlos, siempre y cuando haya aceptado la herencia el heredero a quien le fueron donados; porque de rechazarla, no entrará a la legítima, por cuanto se tendrá como que no fue llamado a la herencia. Recordemos que la persona en vida puede disponer de un 50 % de sus bienes, el otro 50 % corresponden a sus herederos forzosos.

En resumen:

La colación (Art. 1.083 C.C.). Es la obligación en que se encuentran los COHEREDEROS DESCENDIENTES DE UN ASCENDIENTE COMÚN, que concurran con otros a la sucesión, de aportar a la masa hereditaria determinadas liberalidades recibidas del causante antes de la muerte de éste, a fin de que los otros herederos participen proporcionalmente en ellas. Cuando hablamos de herederos, debemos pensar que por lo menos han de ser dos, las personas que vayan a heredar, por que de ser solamente uno, no tendría sentido esta figura.

Finalidad de la colación: Lograr la igualdad de trato entre los coherederos hijos o descendientes del de cujus a los fines de la partición de los bienes hereditarios.

Fundamento: Es la presunta voluntad del causante, el cual al donar pretende dar, al futuro heredero, un anticipo de lo que le corresponde en la sucesión, esto implica que tales donaciones deben tenerse en cuenta al momento de su muerte, ya que el causante pudo haber DISPENSADO de la obligación de colacionar al coheredero descendiente y donatario, siempre que se respeten los límites de la legítima. En otras palabras, el padre no hizo más, en vida, que darle una parte de lo que le correspondía a la persona del heredero en cuestión.

El heredero forzoso tiene a su favor la figura de la legítima; pero ¿cómo puede calcular éste esa legítima, para saber si está dentro de los supuestos que la Ley le da para solicitar la colación? Lo puede hacer de la siguiente manera:

REUNIÓN FICTICIA: Consiste en sumar el valor de los bienes del testador al momento de su muerte, deducir las deudas y luego agregar, ficticiamente, el valor de los bienes de que haya dispuesto el causante a título de donación durante los últimos diez (10) años de su vida. Formada así la masa hereditaria, se calcula la porción de la cual el causante haya podido disponer, para comprobar, si hay o no, lesión a la cuota de reserva. Es un ejercicio meramente ideal que sólo sirve para el cálculo.

IMPUTACIÓN: Es un concepto que a diario utilizamos; como por ejemplo, cuando alguien nos dice, me debes equis cantidad de dinero y le contestamos: impútalo a la deuda que tienes conmigo… y no te debo nada.

La doctrina nos da dos puntos de vista de la imputación:

IMPUTACIÓN PROPIA: Es la obligación del legitimario que pida la reducción de las donaciones y disposiciones testamentarias hechas por el causante a favor de otros (coherederos o extraños), de calcular, cuanto ha recibido el mismo del difunto a título de donación o legado e imputar su cuota a la legítima. Art. 1.108 C.C. “No obstante las disposiciones de los artículos 1.088 y 1.096, el donatario o legatario que tenga derecho a la legítima, y que pida la repudiación de las liberalidades hechas a favor de un donatario, de un coheredero o de un legatario, aunque sea extraño, como excedente de la porción disponible, debe imputar a su legítima las donaciones y legados que se le hayan hecho, a menos que se le haya dispensado formalmente de tal imputación. Sin embargo, la dispensa no tiene efecto en perjuicio de los donatarios anteriores”.

En este caso es la obligación de cualquiera de los hijos o descendientes, que al momento de solicitar que alguno de los restantes coherederos traiga a colación un bien que le fue dado en donación, está obligado igualmente, para calcular su legítima, a llevar todos los bienes que el causante le haya donado a su masa patrimonial personal para luego descontarlo como parte de su legítima. Supóngase que el causante tenía tres hijos (A, B, C). a “A” el padre le donó en vida un inmueble y un vehículo; de igual manera a “C” le donó (en vida) un inmueble y una moto; pero “A” se percata de que el apartamento de “C” es mucho más costoso que el suyo; por lo que pide que “C” traiga a colación sus bienes; cosa que puede pedir, pero de la misma manera estará obligado a traer los bienes que a él también le donó su causante a la masa hereditaria y a contar dichos bienes como si fueran parte de su legítima. “B” se beneficia que sus coherederos traigan a colación sus bienes.

IMPUTACIÓN VERDADERA: Es un modo de colacionar, tal como se evidencia en el Art. 1.097 C.C. “La colación se hace, sea presentando la cosa en especie, sea que se impute su valor a la respectiva porción, a elección del que hace la colación”.

Por ejemplo, tenemos en este momento, a un padre con tres hijos: A, B y C. a “A” cuando el padre vivía le donó dos apartamentos; pero, además de éstos, la herencia cuenta con una cantidad importante de dinero que supera con creces el valor de los dos apartamentos donados a “A”. “A”, tendrá dos formas de colacionar esos bienes (apartamentos). La primera, por vía de imputación, entregando los inmuebles como tal (en especies); y la segunda posibilidad que tiene es, al saber cuanto le corresponde del dinero que dejó de cujus, pedir que le descuenten el valor de los inmuebles de esa cantidad y le den lo que le resta del mismo.

Requisitos de la colación:

Personas obligadas a colacionar:

La obligación de colacionare corresponde únicamente al hijo o descendiente que sea heredero y suceda en conjunto con sus hermanos o descendientes de éstos. En conclusión están obligados a colacionar en primer lugar los hermanos coherederos y en segundo lugar los sobrinos de estos que sucedan por derecho de representación. Por lo tanto, para estar obligados a colacionar deben concurrir la triple cualidad de:

a)Ser Hijo o Descendiente;

b)Ser Donatario, y;

c)Ser Coheredero.

Por lo tanto solamente estos que acabamos de mencionar podrán solicitar ese derecho de colacionar. Es decir, sólo están obligados a colacionar los mismos sujetos que pueden solicitarla.

EJEMPLOS DE COLACIÓN:

1)Caso normal:

 Un causante deja a sus tres hijos: Un inmueble, un vehículo y una moto, respectivamente. Los tres aceptan la herencia, por lo que cada uno está obligado a traer dichos bienes a la masa hereditaria (Art. 1.083 C.C.), salvo que alguno de dichos bienes haya sido donado con la excepción que expresa el último punto del artículo 1.083 y que la misma no perjudique la legítima de los demás.

Art. 1.086 C.C. “Las donaciones hechas al descendiente del heredero, se considerarán hechas con la dispensa de la colación.

El ascendiente que suceda al donante, no estará obligado a la colación”.

Debemos entender como descendiente del heredero al hijo de éste; es decir, el causante que en este caso es el abuelo, le hace a su nieto una donación directa, que se considerará con la dispensa de que nos habla el Art. 1.083; lo cual ocurrirá con todas las donaciones que hagan los abuelos a sus nietos; siempre y cuando esa donación no afecte a la legítima, el nieto no estará obligado a llevarla a colación.

En el segundo caso que nos plantea el articulo, hecha la donación en cuestión por el abuelo a su nieto, éste, premuere a su padre; lo que significa que el bien que era del nieto pasa a su ascendiente, en el supuesto que no tenga descendiente; caso en el cual, el padre no tendrá la obligación de colacionar el bien que su padre le haya donado a su hijo muerto. Si en cambio, la donación hubiere sido hecha directamente a él, estaría obligado a colación.

Art. 1.087 C.C. “Igualmente el descendiente que suceda en nombre propio al donante, no estará obligado a traer a colación las cosas donadas a su propio ascendiente, aun en el caso de haber aceptado su herencia.

Si sucede por derecho de representación, debe traer a colación lo que se haya dado al ascendiente, aun en el caso de que haya repudiado la herencia de éste”.

Para colacionar y/o heredar, debemos tomar en cuenta dos puntos de vista: Si se hereda en nombre propio o si hereda por representación.

¿Cuándo heredamos en nombre propio?

En este caso los descendientes directos, son aquellos que por estar en la primera línea de sucesión son los primeros llamados a heredar. Si el heredero directo renuncia a su derecho de suceder, se entenderá como que nunca fue llamado y se llamará a su descendiente (hijo) siempre y cuando no haya coherederos, puesto que de haberlos, el hijo, de quien renunció a la herencia no tendría ningún derecho a la misma. Pero en este caso, el nieto pasa a ocupar el puesto de su padre y si al padre, previamente, le hubieren donado un bien, por el hecho de que su hijo lo haya sustituido como heredero, no se tendrá que obligar con dicho bien a colacionar, porque el bien es del padre, a menos claro está que afecte la legítima.

El primer aparte del Art. 1.087 C.C. Obsérvese la diferencia; Si el nieto entra de forma directa no está obligado a colacionar los bienes; pero si entra por representación, vale decir, muere el padre, caso en el cual el hijo tiene derecho a beneficiarse de sus bienes, pero el artículo refiere a si haya renunciado a la herencia debe colacionar todos los bienes que el causante le haya donado a su padre, quien murió. Es decir, el nieto se verá obligado a colacionar los bienes que le hayan donado a su padre. Caso contrario al otro, donde el padre no muere si no que renuncia a la herencia, por lo cual entra en nombre propio y no en representación como en este caso, que lo que se supone es que está asumiendo la personalidad jurídica de la persona a quien le correspondía heredar, por lo tanto tendrá que devolver a la masa hereditaria todos los bienes tal como lo hubiese hecho el padre de no haber muerto.

Art. 1.088 C.C. “Las donaciones en favor del cónyuge de un descendiente, se presumen hechas con la dispensa de la colación.

Si las donaciones se han hecho conjuntamente a dos cónyuges, uno de los cuales sea descendiente del donante, sólo la porción de éste está sujeta a colación”.

Si el causante, antes de morir, dona un bien al cónyuge de uno de sus descendientes, lo cual, como sabemos no entra en la comunidad conyugal; éste no estará obligado a colacionar.

En el primer aparte, el artículo refiere que el bien fue donado a ambos cónyuges, supóngase que un inmueble como regalo de bodas, hecho por el causante en vida; al momento de la muerte de éste, sólo el descendiente del de cujus estará obligado a colacionar su 50 %.

Otro ejemplo: El causante donó a su primer hijo un inmueble cuyo valor es de 100 millones de bolívares; a su hijo dos y, a su cónyuge (viuda del de cujus) nunca donó nada; la cantidad líquida de masa hereditaria dejada fue de 90 millones de bolívares, por lo que el hijo dos solicita la colación de ese inmueble donado a su hermano; el cual al entrar a la masa hereditaria se dividirá entre dos, recuérdese el texto del artículo 1. 083 C.C. Terceras personas no entran en la colación.

Excepciones de la colación: Arts. 1.090 al 1.095 C.C.

Bienes que no están obligados a colacionar los coherederos:

Art. 1.090 C.C. “Lo dejado por testamento no queda sujeto a colación, salvo el caso de disposición en contrario y de lo establecido en el Art. 1.108”

Lo dejado en testamento no entra en la colación por que no fue dado en donación.

Art. 1.091 C.C. “No se debe traer a colación los gastos de manutención, curación, educación, instrucción ni los ordinarios por vestido, matrimonio ni regalos de costumbre”.

Nuestros padres nos han mantenido hasta pasada la mayoría de edad, dado educación, vestido, calzado, etc. Por que esa es su obligación, no una donación.

Art. 1.092 C.C. “Tampoco se traerá a colación las ganancias que el heredero haya obtenido en virtud de contratos celebrados por el de cujus, con tal de que éstos no hayan contenido alguna ventaja indirecta en el momento de su celebración”

Art. 1.093 C.C. “No se debe colacionar por consecuencia de las sociedades formadas sin fraude entre el de cujus y alguno de sus herederos, si las condiciones se han establecido por un acto que tenga fecha cierta”.

Siempre y cuando no haya mala fe en asociaciones, negocios entre el causante y sus herederos; no se puede llevar eso a colación, caso contrario debe colacionarse, como por ejemplo, que el padre hubiere pagado las acciones y se las hubiera regalado al hijo, caso en el cual éste deberá colacionar esa cantidad de dinero a la masa hereditaria.

Art. 1.094 C.C. “El inmueble que haya perecido por caso fortuito y sin culpa del donatario, no está sujeto a colación”.

Supóngase que el causante dona a uno de sus herederos un inmueble en el Estado Vargas, el lamentable deslave que sufrió dicha entidad se llevó el inmueble; y al momento de que muere el causante le piden al hijo a quien se le donó el inmueble que pereció en el deslave que lo traiga a colación; cosa que no es procedente pues éste pereció por un caso fortuito o fuerza mayor; caso contrario sería la destrucción intencional del mismo por parte del donatario.

Art. 1.095 C.C. “Los frutos y los intereses de las cosas sujetas a colación, se deberán sólo desde la apertura de la colación.

Los herederos que continúen poseyendo bienes dejados por el de cujus que produzcan ganancias diarias, está obligado a traerlos a colación y traer también las ganancias diarias que produzca el bien, así como los intereses de dichas cantidades de dinero, desde el momento de la apertura de la herencia”.

CAUSAS POR LAS CUALES SE DEJA DE HACER LA COLACIÓN:

Dispensa concedida por el causante. Art. 1.083 C.C. Si al final del documento de donación se tomó la previsión de colocarle la dispensa referida en el Art. 1.083 C.C. y este no va en contra de la legítima. Nombre del último punto del Art. 1.083, dispensa de la obligación de colacionar el bien: “Excepto el caso en que el donante haya dispuesto otra cosa”.

Art. 1.094 C.C. (IDENT.)

BIENES COLACIONABLES

Art. 1.083 C.C. Todos aquellos bienes que hayan sido entregados a los hijos o sus descendientes y que no hayan sido dispensados.

1)Bienes Inmuebles: Art. 1.097 C.C. “La colación se hace, sea presentando la cosa en especie, sea haciendo que se impute su valor a la respectiva porción, a elección del que hace la colación”. El causante dejó a uno de sus herederos un inmueble, adicionalmente dejó una importante cantidad de dinero, muy por encima del valor del inmueble; en ese momento la persona tiene dos pociones (recordemos la imputación) trae el inmueble a la masa hereditaria o pide que descuenten su valor de su cuota parte correspondiente.

2)Muebles: Art. 1.106 C.C. “La colación de los muebles se hace por imputación y atendiendo al valor que tenían cuando se verificó la donación, si se trata de cosas de consumo o fungibles. En los demás casos de muebles, la imputación se hará conforme lo dispuesto para los inmuebles en los artículos anteriores”. En el caso de cosas de consumo o fungibles no los vamos a devolver, sino que estaremos obligados a pagar las cantidades de dinero correspondientes a dicho bien consumible o fungible (que perecen). Para los demás casos se tendrá que decidir, igual que en el caso anterior, si se entrega el bien como tal o si se pide que se descuente de la cuota parte correspondiente.

3)Cantidades de dinero. Art. 1.107 C.C. “La colación del dinero se hace agregando ficticiamente el donado al que haya en la herencia.Si no hubiere dinero, o si el que hubiere no bastare para dar a cada heredero el que le corresponda, el donatario puede eximirse de la donación, abandonando, hasta debida concurrencia, el equivalente en muebles y, a falta de estos, en inmuebles”.

4)Deudas del heredero con el causante: Art. 1.073 C.C. “Cada uno de los coherederos traerá colación, según las reglas que más adelante se establecen, lo que se le haya dado y las cantidades de que sea deudor”.

MODOS DE EFECTUAR LA COLACIÓN:Ç

De conformidad con el Art. 1.097 C.C. hay dos formas:

a) Presentando la cosa en especie: Esto es trayendo la cosa o bien recibido en donación al caudal hereditario.

b) Haciendo que se impute su valor a la respectiva porción: Imputando el valor de la cosa a la propia cuota, es decir, el heredero conserva la cosa.

El orden de suceder:

Es el orden por el cual deben ser llamados a la herencia los familiares del causante; nuestro legislador lo hace de forma taxativa al señalar quienes de esas personas tienen derecho preferente para recibir los bienes, créditos y obligaciones que han quedado sin titular, en tal sentido, presume el legislador patrio que mientras más próximo es el vínculo familiar, más intenso será el afecto y en consecuencia más directa la relación. De ahí que en primer término se atribuya la herencia a los parientes más próximos y subsidiariamente a los más lejanos, llegándose hasta el sexto grado Art. 830, ord. 2º C.C. Cuando no existan parientes dentro de ese límite o cuando éstos no quieran o no puedan ser herederos, se atribuye al Estado. Debiéndose entender por pariente también al cónyuge; quien no siendo reputado pariente dentro del concepto de nuestra legislación, está ligado al causante por un vínculo quizá de mayor jerarquía aún, como es el vínculo conyugal. No son llamados los afines, porque no forman parte del núcleo familiar.

PERSONAS LLAMADAS POR LA LEY A SUCEDER:

  1. Los parientes;
  2. El cónyuge y;
  3. El Estado.

Es importante resaltar que los parientes y el cónyuge pueden concurrir juntos a la sucesión; es decir, que la primera clase no excluye a la segunda, aunque estas dos si excluyen a la tercera, pues el Estado concurre sólo cuando no existe ninguna de las dos clases anteriores.

La Ley considera la proximidad del parentesco y no la prerrogativa de la línea ni el origen de los bienes. La proximidad del parentesco puede estar constituida por:

a) La calidad de la línea: Consiste en que la línea descendiente predomina sobre la línea ascendiente.

b) La proximidad del grado: Consiste en que en la misma línea se toma en consideración a quien se encuentre más próximo en grado al causante (el pariente más próximo excluye al más lejano).

1. LOS PARIENTES:

1.1. Los descendientes:

En primer lugar los hijos, cuya descendencia esté legalmente comprobada, entre los cuales se incluyen también los hijos adoptivos; y, en segundo lugar los descendientes de éstos, incluyéndose a los descendientes de los hijos adoptivos en adopción plena.

Los descendientes de los hijos sólo son llamados en casos de que éstos hayan premuerto o si fueren declarados indignos; pues si hubieren renunciado, sus descendientes concurrirán por derecho propio.

La distribución de la herencia entre los hijos y los descendientes de éstos se harán atribuyendo una cuota igual a cada hijo y cuando alguno hubiere premuerto al causante, la cuota se le atribuirá al grupo (estirpe) de su respectivo descendiente.

Art. 822 C.C. “Al padre, a la madre y a todo ascendiente suceden sus hijos o descendientes cuya filiación esté legalmente comprobada”.

1.2. Los ascendientes y hermanos y sus descendientes:

Deben distinguirse dos hipótesis:

a)Que existan sólo ascendientes y;

b)Que existan sólo hermanos o hermanas y sus descendientes.

a) Cuando solo existen ascendientes: Estos vendrán a la herencia según la proximidad del grado. Ejemplo: Si existe abuelo paterno y bisabuelo materno, el abuelo excluirá al bisabuelo; pero si todos los ascendientes son del mismo grado, la herencia se distribuirá entre ellos en partes iguales, sin tener en cuenta que la línea sea paterna o materna. Art. 825 C.C.

b) Cuando sólo existen hermanos o hermanas y sus descendientes: En este caso la división se hará por cabezas si no existen hermanos premuertos; pero, si existe un hermano premuerto, los descendientes de éste recibirán por representación, pero por estirpe no por cabeza. Sin embargo, hay que diferenciar a los hermanos de simple conjunción y de doble conjunción, pues los que son del de cujus por ambas vías (materna y paterna) recibirán una porción igual al doble de la que recibirán los que lo sean por simple conjunción (Art. 828 C.C.).

1.3. Otros parientes hasta el sexto grado:

En este orden se incluyen a todos los parientes colaterales del difunto a partir del tercer grado (los de segundo grado son los hermanos y reciben otro tratamiento) hasta el sexto grado para los colaterales.

Art. 830 C.C. “Cuando los llamados a suceder son los colaterales distintos a los hermanos y sobrinos, sucederán al de cujus según las reglas siguientes:

1º. El o los colaterales del grado más próximo excluyen siempre a los demás.

2º. Los derechos de sucesión de los colaterales no se extienden más allá del sexto grado”.

El Art. 831 C.C “Los colaterales de simple conjunción gozan de los mismos derechos que los colaterales de doble conjunción”.

2. El cónyuge superstite:

El cónyuge superstite va a la herencia de su cónyuge fallecido, siempre que exista matrimonio válido, lo que quiere decir, que si el vínculo se anula perderá su vocación hereditaria.

Art. 823 C.C. “El matrimonio crea derechos sucesorios para el cónyuge de la persona de cuya sucesión se trate. Estos derechos cesan con la separación de cuerpos y de bienes sea por mutuo consentimiento, sea contenciosa, salvo prueba, en ambos casos de reconciliación”.

Art. 824 C.C. “El viudo o viuda concurre con los descendientes cuya filiación esté legalmente comprobada, tomando una parte igual a la de un hijo”.

Casos que debemos considerar:

a)Si sucede solo: La sucesión se sucede íntegramente en él.

b)Si sucede con los hijos: Le corresponde una cuota parte igual que ha estos.

c)Si sucede con los ascendientes: Se divide la herencia en dos porciones, una mitad para los ascendientes y la otra para el cónyuge.

d)Si sucede con los hermanos del causante: La herencia se divide en dos porciones; una mitad se le asigna al cónyuge y la otra se reparte entre los hermanos del de cujus.

3. EL ESTADO:

Cuando falten los descendientes, ascendientes, cónyuge y parientes colaterales hasta el sexto grado: la herencia pasará al Estado, debiendo pagarse con ella las obligaciones insolutas del causante.

ORDEN DE SUCEDER EN EL DERECHO VENEZOLANO:

CLASES DE SUCESORES:

1. Los hijos del causante y sus sucesores, incluyendo entre los hijos a los adoptados en adopción plena o simple.

2. El cónyuge.

3. Los ascendientes del causante.

4. Los hermanos del causante comprometidos y los hijos de estos hermanos.

5. Los otros colaterales del causante comprendidos entre el tercero y el sexto grado.

Se entiende por hijo al habido dentro o fuera del matrimonio, siempre que la filiación haya sido probada. Se incluye al hijo en adopción plena o simple; y se entiende por descendiente a quienes descienden de los hijos, excepto de los adoptivos en adopción simple.

REGLAS:

HIJOS:

·El hijo siempre hereda; es decir, nunca es excluido de la sucesión ab intestato.

·El hijo excluye, con excepción del cónyuge, a todos los demás parientes.

 EL CÓNYUGE:

  • El Cónyuge hereda ab intestato siempre que no esté divorciado, ni legalmente separado de cuerpos y bienes (Art. 823 C.C.).
  • El Cónyuge nunca puede ser excluido por los otros herederos.
  • El Cónyuge excluye a los colaterales desde el tercer grado.
  • Cuando el Cónyuge concurre con los hijos del causante, excluye también a los hermanos y a los sobrinos de éste.
  • El Cónyuge puede concurrir con los hermanos del causante y sus sobrinos, cuando no haya hijos de éste.

 ASCENDIENTES:

  • En línea recta no hay representación: El ascendiente más próximo excluye a los demás.
  • ·Si son más de uno, en un mismo grado de parentesco, se repartirá a partes iguales la parte que corresponda a cada uno.
  • Los ascendientes son excluidos por los hijos.
  • Los ascendientes excluyen a los hermanos del causante y demás colaterales.
  • Los ascendientes concurren con el cónyuge en un cincuenta por ciento 50 %.

HERMANOS:

  • Son excluidos por los hijos y por los ascendientes.
  • Los hermanos excluyen a los parientes entre el tercero y el sexto grado.
  • Los hermanos concurren con el cónyuge si no existen hijos ni descendientes.
  • Los hermanos de doble conjunción con el causante o de cujus reciben el doble de lo que reciben los hermanos de simple conjunción.

COLATERALES DESDE EL TERCER GRADO HASTA EL SEXTO GRADO.

  •  No hay diferencias entre colaterales por doble o por simple conjunción.
  • El pariente colateral más próximo excluye al más remoto
  • Todos los parientes del mismo grado concurren en partes iguales.
  • Todos los herederos en línea recta excluyen a los colaterales.
  • Esta categoría de herederos no excluyen a ninguna otra.

LA HERENCIA YACENTE Y LA HERENCIA VACANTE:

Cuando se ignora quién o quienes son los herederos o cuando han renunciado tanto los herederos ab intestato como los testamentarios, la herencia se reputa yacente y se proveerá a la conservación y administración de los bienes por medio de un curador.

 Art. 1060 C.C. “Cuando se ignora quien es el heredero, o cuando han renunciado los herederos testamentarios o ab intestato, la herencia se reputa yacente y se proveerá a la conservación y administración de los bienes hereditarios por medio de un curador”.

Según Cabanellas, la yacencia significa que la herencia parece yacer o descansar en espera de que alguien tenga derecho a ella.

El curador será designado por el Juez de Primera Instancia en lo Civil con jurisdicción en el lugar donde se haya abierto la sucesión; está obligado a formar un inventario de la herencia y a hacer valer los derechos de ésta, etc, etc, y por último a rendir cuentas de su administración. El curador deberá dar caución por la suma que fije el tribunal para garantizar su gestión.

Mientras tanto el Juez deberá emplazar por edicto y por la imprenta, si fuere posible, a los que se crean con derecho a la herencia, para que comparezcan a deducir su derecho. Art. 1064 C.C.

Pasado un año después de fijados los edictos, si no se hubiere presentado nadie a reclamar fundadamente los derechos en la herencia reputada yacente, el Juez procederá a declararla vacante y pondrá en posesión de ella al empleado fiscal respectivo, previo inventario y avalúo que se hará de acuerdo con el curador (Art. 1065 C.C.). Es decir que los bienes relictos pasan en tal caso al Fisco Nacional.

CONTENIDO DEL TESTAMENTO:

El testamento contiene las disposiciones de última voluntad del testador, el cual puede contener ordenaciones de tipo patrimonial y de carácter no patrimonial.

La institución de heredero: Debemos distinguir dentro de las ordenaciones de tipo económico realizadas por el testador las siguientes:

1) Las que se refieren a la universalidad de los bienes o a una parte alícuota de ellas.

2) Las que se refieren a una cosa singular o a un conjunto de cosas singulares que pueden ser perfectamente determinadas e identificadas.

En el primer caso la disposición testamentaria atribuye la calidad de HEREDERO mientras que en el segundo atribuye la calidad de LEGATARIO.

En el Derecho moderno la universalidad de la adquisición es lo que determina la cualidad de HEREDERO, es decir, que se reciba la totalidad o una alícuota del as hereditario; por lo que la palabra HEREDERO no depende de la palabra utilizada si no del contenido de la disposición.

CONDICIONES DE VALIDEZ DE LAS DISPOSICIONES TESTAMENTARIAS:

Lo principal es que no existan vicios en el consentimiento del testador; puesto que tanto EL ERROR, EL DOLO Y LA VIOLENCIA son elementos capaces de afectar la última voluntad del testador y por lo tanto afectar la validez del testamento. Así mismo el Código Civil nos establece algunas consideraciones adicionales en relación con las personas instituidas y de los bienes objeto de las disposiciones testamentarias, entre las cuales podemos mencionar:

1) Disposiciones a personas inciertas:

Art. 900 C.C. “Las disposiciones a favor de los pobres u otras semejantes, expresadas en general, sin que se determine la aplicación o establecimiento público en cuyo favor se han hecho, o cuando la persona encargada por el testador de determinarlo no puede o no quiere aceptar este cargo, se entenderá hechas a favor del patrimonio de la nación”.

Si el testador tiene la intención de beneficiar a los pobres deberá especificar a la institución a la cual desea dejar los recursos, porque de no hacerlo así, se entenderá a la persona instituida como incierta y en dicho caso resultará beneficiada la Nación.

Las disposiciones del testador a favor de su alma, sin determinar la aplicación o simplemente para misas, etc (Art. 899 C.C.). Se entenderá hecha a favor de la Nación.

 2) Disposiciones fiduciarias:

Art. 897 C.C. “No se admitirá ninguna prueba para demostrar que las disposiciones hechas a favor de una persona designada en el testamento son sólo aparentes, y que en realidad se refiere a otra persona, no obstante cualquiera expresión del testamento que lo indique o pueda hacerlo presumir.

Esto no se aplica al caso en que la institución o el legado se ataquen con hechos a favor de incapaces por medio de personas interpuesta”.

Fiducia: Es toda disposición mortis causa comunicada en secreto a una persona, denominado fiduciario, que debe efectuar lo que le ha sido comunicado por el testador.

El testador confía a su heredero o legatario, en forma verbal y secreta, a que persona debía transmitir los bienes de la herencia que está instituyendo a su favor. Es decir, que el fiduciario es solamente un intermediario, un ejecutor de la voluntad del causante.

MODALIDADES QUE PUEDAN AFECTAR A LAS DISPOSICIONES TESTAMENTARIAS:

La voluntad del testador, expresada mediante testamento, puede estar sometida a determinadas condiciones necesarias para su validez, es decir, pueden acompañarse de ciertos elementos accidentales como: El Término, la Condición y el Modo.

1) EL TÉRMINO:

El término se puede agregar a los legados, pero no a la institución de heredero, tal como lo establece el artículo 916 C.C. en cuyo caso, se considerará no puesto en el documento y se reputa sin obligación alguna: Esta figura es improcedente para la institución de heredero en vista de la continuidad ininterrumpida de las relaciones del causante con el heredero, por lo que resulta ilógico establecer un término para que el instituido comience a ser heredero. De igual forma la irrevocabilidad de la aceptación de la herencia se opone a la figura del término.

Como el heredero sustituye al de cujus y dicha sustitución tiene lugar en el mismo momento en que se abre la sucesión; es decir, al momento en que muere el causante, no cabe la posibilidad de someter a término la institución de heredero, lo que contraría el principio de la continuidad ininterrumpida de las relaciones del difunto, mediante la transmisión de éstas al heredero.

2) LA CONDICIÓN:

La institución testamentaria es condicional cuando su eficacia depende de un acontecimiento futuro e incierto, y el efecto de la condición será suspender la eficacia de la disposición hasta tanto se realice el suceso del cual depende. Es decir, que existe una condición, por lo que la cualidad de heredero o de legatario no se adquirirá hasta tanto ésta se cumpla, en este sentido el Art. 913 C.C, establece “La disposición a título universal o particular puede hacerse bajo condición”.

Ejemplo: Si Pedro da su casa al hospital de niños sordos de Calcuta será mi heredero. Es decir, que para que Pedro sea mi heredero debe cumplir con la condición de dar su casa al hospital en cuestión.

Ahora, debe destacarse que son amplios los criterios en cuanto a si las disposiciones testamentarias pueden tener condiciones resolutorias y condiciones casuales consistentes en un hecho que dependa de un tercero.

2.1. CONDICIONES RESOLUTORIAS:

Existen diversos criterios en cuanto a estas condiciones en cuanto a la institución de herederos; porque para algunos autores quebranta la irrevocabilidad de la aceptación y la perpetuidad del título hereditario, con el peligro de violar, a veces, la prohibición de las sustituciones fideicomisarias. Estas condiciones son más procedentes en cuanto a los legados.

2.2. CONDICIONES CASUALES CONSISTENTES EN UN HECHO QUE DEPENDA DE UN TERCERO:

Este tipo de condición puede ser dividida en:

a) Si la condición casual depende del árbitro de un tercero.

b) Si la condición casual depende de un hecho que un tercero debe ejecutar.

Si la condición casual depende del árbitro de un tercero, esta condición es nula, pues existe un ilimitado arbitrio del tercero para que la condición se cumpla. Por ejemplo: Instituyo a Yuraima heredera si Melina quiere.

Si la condición casual depende de un hecho que el tercero debe ejecutar: Ejemplo: Instituyo a Alejandro como heredero si Violeta se gradúa de Abogada: En este caso la disposición es válida en vista que sólo hay una limitación, pues el tercero puede realizar el hecho de graduarse, por tener un vivo interés, independientemente de que la herencia vaya o no a Alejandro.

3) CONDICIONES IMPOSIBLES O ILÍCITAS:

Este tipo de condiciones se entenderán como no puestas en el testamento, por lo tanto, ellas no hacen que el acto quede sin efecto, sino que quedan sin efecto ellas mismas y se tendrá la herencia o legado de manera pura y simple. Art. 914 C.C. Ejemplo: Instituyo a Freddy heredero si baja una estrella.

EL MODO:

Existe una obligación modal cuando el testador pone a cargo del que haya sido instituido heredero o legatario una obligación de dar, de hacer o de no hacer.

Art. 920 C.C. “Si el testador ha dejado la herencia o el legado, imponiendo al heredero o legatario la obligación de no hacer o no dar algo, el heredero o legatario está obligado a dar caución suficiente sobre el cumplimiento de aquella voluntad, a favor de quienes hayan de adquirir la herencia o legado, para el caso de no cumplirse la obligación impuesta”.